Texto y fotos por José Manuel Beltrán.
Fue en el caluroso mes de agosto de 1.960. Los inicios de unas prospecciones arqueológicas, en el margen izquierdo de la desembocadura del río Verde, en Marbella, y la localización por parte de Carlos Posac y Fernando Alcalá de fragmentos de cerámica romana así como de una moneda de bronce cartaginesa, incitaron a sus promotores a continuar con las excavaciones un año más tarde.
Fue en el caluroso mes de agosto de 1.960. Los inicios de unas prospecciones arqueológicas, en el margen izquierdo de la desembocadura del río Verde, en Marbella, y la localización por parte de Carlos Posac y Fernando Alcalá de fragmentos de cerámica romana así como de una moneda de bronce cartaginesa, incitaron a sus promotores a continuar con las excavaciones un año más tarde.






.jpeg)
















