Desde que en 1953 Wiliam Wyler
decidiera introducir como escena de la famosa película “Vacaciones en Roma” la
broma que Gregory Peck le gastaba a Audrey Hepburn, la Bocca Della Veritá traspasó
fronteras y pasó a ser conocida mundialmente. Hollywood apostaba por Roma, y a
buen seguro que le ha sacado provecho.
Una
simple escultura de mármol, de 1,75 metros de diámetro, nos muestra
representado la barbuda cara masculina, que algunos dicen es del Dios del Mar,
y en la que se muestran los huecos de sus ojos, nariz y boca.