Es una de esas escalas, ¡como decirlo!, a las que uno no
da mayor importancia y eso supone un riesgo seguro de equivocación. Obvio es
decir que el relato que a continuación vamos a detallar lo es como consecuencia
de un viaje en crucero en ruta por el Atlántico aunque, para llegar a Dover,
tampoco es necesario hacerlo por este medio de viaje-transporte.
Dover se encuentra situada al sur de Inglaterra y es el
punto más cercano entre el continente y la “gran isla”. Tan solo 34 kilómetros son los
que separan Calais, del lado francés, de la visión de sus famosos acantilados
blancos (White Cliffs of Dover), en pleno Canal de la Mancha.

El majestuoso castillo de Dover. La
llave de Inglaterra.

Un gran faro romano de 24 metros de altura, el mejor
conservado de toda Europa, nos recuerda la antigüedad y consistencia del lugar
y lo que en principio era una gran fortaleza comienza, a partir de Enrique II,
a convertirse en el castillo que actualmente podemos disfrutar.
¿Te imaginas formar parte de uno de los secretos mejor
guardados de la II Guerra Mundial?. En una habitación de una de las profundas
galerías del castillo de Dover, a la que se dotó urgentemente de electricidad,
de ahí el nombre de “Operación Dynamo”, se planificó la evacuación de
emergencia de las tropas inglesas a través del Canal de la Mancha en lo que fue
la evacuación de Dunkerque. Se pueden efectuar visitas guiadas a parte de estos
túneles en los que, en un original sistema de hologramas, se explica la
historia del recinto al igual que a otros túneles y habitaciones que hicieron
funciones de hospital.
Un paseo por la ciudad.
Quedaban ya pocas horas para efectuar el embarque. El día
nos seguía acompañando con una ligera aunque pertinaz lluvia y, para más
añadido, era festivo. A lo largo de Market Square se encuentra el Dover Museum.
Interesantes instalaciones que nos recrean en la historia de la ciudad, desde
los celtas hasta tiempos todavía recientes de la II Guerra Mundial. Dentro del
mismo se conserva el casco de una embarcación de más de 3.000 años.
St. Martins Priory, Maison Dieu (antiguo hospicio de
peregrinos) o St. Edmund Chapell, pequeña capilla del año 1.253, son lugares
interesantes que visitar al igual que Crabbe Mill, un antiguo molino de agua
ahora restaurado y convertido en una galería de arte.
Nuestra parada y fonda para descubrir lo más interesante de Dover llegó a su fin. Sería de nuevo, en la cubierta del MSC Poesía, cuando tendríamos una nueva visión de los acantilados blancos (las nubes habían abierto ligeramente); un recuerdo de Canterbury y de una localidad que se ha ganado a pulso la identificación de “La llave de Inglaterra”. Espero que sepáis disfrutarla con SALUD, ciudadanos viajeros.
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Links de interés: Página oficial Castillo de Dover .. Horarios, precios, más info

Habríamos subido los peldaños hasta la entrada del Castillo si hubiera parado de "llover", pero por esos lares es bastante difícil jeje. A pesar de todo resultó un paseo agradable por la historia y mucho verde alrededor. Muchas gracias ciudadano viajero por este reportaje.
ResponderEliminarPrecioso el castillo y los acantilados espectaculares. Muy bien aprovechado el tiempo de la escala. Un saludito viajero!
ResponderEliminarLa verdad es que sí, Caliope Aprovechamos bien el tiempo a pesar de la meteorología y de la pequeña duración de la escala. Los lugares son, como tu dices, espectaculares..
EliminarGracias por comentar, ciudadana viajera...
Me ha encantado, ... además el castillo gana mucho con las nubes, ... la niebla, la lluvia, ... le da un toque muy pintoresco.
ResponderEliminarPor otro lado (nada que ver), te han dicho alguna vez que te pareces a Mel Gibson ? ;-)
Abrazos viajeros.
¡¡¡Mel Gibson!!! o Wallace jajaja No, no me lo habían dicho nunca esa es la verdad.
EliminarEs verdad, en un principio veía las fotos que no tenian....su color pero ¡que narices! ese es el color de estos paisajes.... Fabuloso.
Gracias por tu comentario...