Dicen de ella que es la ciudad más bonita de todo el Adriático. De lo que no cabe duda es que no te dejará indiferente.
Texto y fotos por José Manuel Beltrán.
Patrimonio de la Humanidad, ese es el título otorgado por Naciones Unidas en 1.979 y que hacen de Dubrovnik , a pesar de los continuos conflictos en los que se ha visto incursa, ser denominada la Perla del Adriático. La actual ciudad, reconstruida casi totalmente después de los bombardeos sufridos tras la declaración de independencia de Croacia, en 1.991, sigue conservando una estética especial en la que el tráfico de vehículos a motor ha sido eliminado. Pasear por sus calles y plazas, descansar en cualquiera de sus innumerables terrazas y observar el fluido tráfico, solo de peatones, es en verdad un verdadero privilegio.

















